Un ambicioso proyecto que demostraba la consolidación de Medellín como capital musical y se convertía en fábrica de artistas globales para el reggaeton y toda la música latina. Este estudio de grabación y espacio creativo fue pensado con 2 ambientes de producción unidos por un vocal booth. El primer control room dedicado a ser más un cuarto de escucha con un área generosa y un sistema de sonido Neuman único en el país, la segunda sala se orientó a ser un espacio de preproducción y maquetación de ideas. Por otro, lado el vocal booth con vista a ambos espacios permitía la captura de voces y operar para cualquiera de los ambientes. En este proyecto destaca la construcción de un difusor QRD en configuración especial y color blanco, el uso de diferentes líneas de diseño, materiales y acabados.