Este especial proyecto requería un diseño acústico preciso con los retos que implica ser un cuarto de escucha y tener un volumen pequeño. Para lograrlo se se usaron múltiples resonadores detras de los paneles tapizados, lo que permitió controlar frecuencias bajas mientras se mantuvo un diseño limpio y moderno. Superficies de absorción completas y ajustes en la geometría del cuarto se enfocaron para el control de las pirmeras reflexiones. Además, se implementó un gran visor acústico al interior que permitía cumplir con 3 necesidades: no afectar la fachada del edificio, permitir el paso de luz natural y asilar el ruido exterior.