Este coworking entendió que no solo se trataba de ofrecer mesas y café gratis. Quokka decidió ir más allá sumando comunidad, educación continua y, junto a nuestra aseroría, espacios de trabajo compartido con tratamiento acústico. Salas adecuadas donde las reuniones presenciales o virtuales se escuchan sin problema. Además, se acondicionó un pequeño estudio creativo y de producción para que los usuarios del coworking puedan reservarlo y grabar contenido para sus marcas y emprendimientos. Un modelo de servicio con verdadera generación de valor centrada en el usuario.